Es conocidoque
durante los años sesentas y setentas muchas hilarantes series japonesas
fueron transmitidas en nuestras pantallas. Nunca fue nuestra intención
abarcarlas todas ya que nos tomaría demasiado tiempo, además, la
inexistencia de una política de archivo televisivo en este país, que no
sólo alcanza a este tipo de material, sino a casi todo lo que por entonces
se veía en las pantallas blanco y negro, hace virtualmente imposible esta
tarea. Muchas cintas llenas de referentes culturales de nuestra infancia
fueron destruidas por obra y gracia de algunos sujetos desaprensivos e
ignorantes.
Por suerte, en Japón las
tradiciones tienen un valor y existe una conciencia de la continuidad de
las cosas, y así con un poco de suerte y empeño hemos podido encontrar en
nuestras recorridas por Internet, algún material que si bien no es extenso
al menos servirá para despejar algunas dudas.
En esta edición hemos decidido
considerar a tres series que a pesar de su corto paso por nuestra
programación se mostraban lo suficientemente bizarras y emocionantes para
ser consideradas como dignos representantes de la delirante fantasía
japonesa. Estas son:
1978 / Canal 7
Todos los que tengan algún conocimiento sobre el género de la
ciencia ficción japonesa, advierten que cuando un OVNI se estrella
en el mar cerca de Tokio, las posibilidades de que un monstruo
gigante ataque la ciudad son bastante buenas.
¿O
quizás
deberíamos llamarlo intuición?
No
demasiado lejos del impacto encontrábamos
a Daisaku Kusama,
un curioso niño que
contemplaba el horizonte a través de
la cubierta
de un barco,
cuando repentinamente se
topa con un señor llamado Gerry Monno. Después de
aproximadamente tres minutos de charla, Monno divulga que él es un agente secreto del escuadrón "Unicornio". Uno
se pregunta, ¿cómo pudo un niño como Daisaku sacarle tan valiosa
información a este agente? Bueno, Daisaku simplemente preguntó: "¿Así?
¿y qué es lo hace usted?" A lo qué Gerry contestó, "Pues,
soy un agente
secreto de Unicornio, digo... soy escritor." Plop.
Para agregar credibilidad a esta
historia, el agente Mono saca su teléfono futurista (al menos
en la serie se suponía que era futurista, en realidad parecía la
antena de un carro) y envía un informe a la jefatura de Unicornio.
Suponemos pues, que la sutileza no es un requisito previo para llegar a
ser un agente secreto.
Antes de que Gerry logre divulgar otro tema adicional sobre la seguridad nacional, el barco es
atacado por... sí señor, usted lo adivinó bien... ¡un mounstro
gigante! ¿Y qué hace uno cuando es atacado en un barco por un
monstruo gigante? usted salta al agua y se dirige...
¡hacia la
criatura!
De alguna forma, el brillante plan
funciona, Daisaku y Gerry logran nadar hacia la orilla de una isla pero antes de
que puedan sentirse aliviados, descubren que esta es dominada por la
pandilla malvada de los Gargoyle, unos enemigos jurados de la
humanidad, los cuales tenían un especial desprecio a los agentes de
Unicornio.
Ahora,
esto nos plantea una gran interrogante: ¿cuál es la manera más fácil de
decidir si una pandilla es malvada? Bueno, si la pandilla tiene calaveras grabadas
en sus uniformes se puede decir que es
una buena indicación de maldad. Otra buena señal es si los integrantes de la
pandilla culminan cada frase con una carcajada medio loca. En
conclusión:
carcajadas locas + calaveras = pandilla malvada. Ahora sí, prosigamos con
nuestro relato.
Daisaku y Gerry son capturados por los
Gargoyles y llevados al interrogatorio. Aquí descubrimos que la
pandilla Gargoyle trabaja en colaboración con el Emperador
Guillotina,
un malvado alienígeno con unas ganas tremendas de controlar el mundo. ¿Y cuál es el
mejor método para controlar el mundo? Elemental, utilizar a un monstruo
gigante (en este caso, Dracolón, el gran monstruo marino) para que destruya algunos edificios y cree pánico entre la
población (cualquier similitud con otro malvado y un Banco de la
Nación de su país es pura coincidencia).
En lo que se podría considerar un
récord de incompetencia por parte de los Gargoyles, Daisaku y Gerry
logran escapar de su calvario después de dos minutos y al huir a través
de un túnel logran descubrir al ¡Robot Gigante!
(supongo
que era inevitable, si estaba con su cartelito y todo). Es entonces
cuando se topan con el Dr. Lucious Guardian, un científico que es
prisionero de los Gargoyles y que anteriormente había sido forzado a construir al
inmenso robot como arma de destrucción masiva. ¿Porque usted no
pensó que lo querían para vender caramelitos, no?
El
doctor Guardian explica al dúo que el único elemento que hace falta
para que el Robot Gigante comience a funcionar es una descarga
atómica (suena bastante práctico), y la persona que controle al
robot sería la primera que grabe su voz en un reloj especialmente
diseñado por él. Cuando Daisaku se coloca el reloj (el porqué el Dr.
Guardian deja a un chibolo legañoso jugar con éste reloj está fuera
de mi conocimiento) se dan cuenta que han sido alcanzados por la
pandilla de los Gargoyle.
El Dr. Guardian coje un arma y ordena
a Daisaku y Gerry a escapar mientras él mantiene ocupados a los
villanos (un amable gesto el del doctor, que es acribillado unos
segundos después). Pero Guardian tenía un as escondido
debajo de la manga: una bomba atómica, programada para estallar "en cualquier
momento".
Lógicamente, Daisaku y Gerry logran escapar justo cuando la bomba estalla y toda
la base es envuelta en llamas. Ni siquiera el hecho de estar a pocos
metros de la explosión radioactiva parece tener efecto alguno sobre
nuestros héroes. Algo que sí logra el estallido es activar al Robot
Gigante, Daisaku recuerda que tiene puesto el reloj intercomunicador
y toma el control del robot, ordenándole que los lleve a casa.
Cuando vuelan de regreso a Tokio (al menos pensábamos que se iban
allí), el escuadrón Unicornio contacta a Gerry para informarle que
la ciudad estaba siendo atacada por Dracolón (¡pues ya era hora, si faltaban sólo cinco minutos para que termine el programa!) Daisaku
ordena al Robot Gigante que destruya a Dracolón y colorín colorado, el
primer capítulo ha terminado.
Robot Gigante fue ideado en
1966 por el cartonista Mitsuru Yokoyama, el mismo creador del Hombre de
Acero (Ver "anime del ayer # 2"). Sus creaciones compartían muchas
semejanzas, ambos eran robots manejados por niños prodigios, podían volar
por medio de cohetes en las espaldas y tenían diseños inspirados en
guerreros antiguos (mientras la cresta del Hombre de Acero parecía
asemejarse a un guerrero troyano o a un gladiador romano, el Robot
Gigante tenía las características de una esfinge egipcia).
La productora Toei Company fue la
encargada de introducir el personaje de Yokoyama a la televisión y
su estreno se produjo en 1967 con el nombre de "Jyanto Robo"
(en USA se le bautizaría como "Johnny Sokko and his Flying
Robot"). El
Robot podía volar y lanzar rayos de sus ojos, aunque su arma
preferida eran unos misiles que salían disparados de sus dedos (el robot siempre posaba
antes de disparar los misiles, como si estuviera bailando
Macarena en plena batalla).
En el episodio final titulado "El último día del Emperador
Guillotina", el conocido villano cargaba una poderosa bomba
dentro de su cuerpo y amenazando con exterminar el planeta. En ese
momento y contra todo pronóstico, Robot Gigante adquiere voluntad
propia y desobedeciendo las órdenes de Daisaku, sujeta a su enemigo
y lo lleva fuera de la atmósfera terrestre, explotando los dos y
desapareciendo en el espacio. La tristeza causada por la pérdida del
robot afecta visiblemente a todo el escuadrón, sobretodo a un
inconsolable Daisaku, quien lleno de lágrimas comprueba que esta vez,
la Tierra ha sido salvada a un alto precio.
La voz en off del locutor cerraba la
serie con estas palabras: "Y este es el final de la historia del
Robot Gigante quien se sacrificó para salvar a la Tierra del temible
Emperador Guillotina; pero quién sabe, quizás algún día cuando
Daisaku lo necesite, él regresará del cielo
otra vez,
como por un milagro, para estar de nuevo entre nosotros...". Al
mirar
a nuestro
alrededor constatamos
que ni un ojo estaba seco.
Ficha Técnica: Robot
Gigante (1967)
(Jyanto Robo / Johnny Sokko and his Flying Robot)
26 Episodios a color. Producido por Toei Company LTD.
Transmitido por el canal 7
(sábados y domingos, 15.30 pm).
1978 / Canal 7
En 1964, el reconocido dibujante japonés Osamu Asano
tuvo como tarea diseñar una mascota que sería utilizado como emblema
de la compañía de electrodomésticos Toshiba.
Así nació "Esper", un personaje en forma de niño
espacial creado principalmente para ser utilizado en folletos y
manuales de la empresa. Ya con el tiempo, el personaje se hizo tan
popular que en 1966 fue llevado al cómic y luego, gracias al
auspicio de Toshiba, también a la pantalla chica.
La historia de Esper comienza violentamente con una colisión entre un globo
aerostático y una nave espacial, la cual causa la muerte de los padres de un
niño llamado Ikaru.
Los tripulantes de la nave alienígena, tristes por lo
acontecido,
se compadecen y toman las identidades de sus padres para hacerse
cargo de él. Ikaru es equipado con un super traje espacial que
le permite volar y recibe armas especiales. ¿El motivo? la Tierra (vamos,
Japón) corre el riesgo de ser invadida por malignos y despreciables
seres galácticos (un concepto bastante original dicho sea de paso).
Ante
cualquier peligro, Ikaru se transformaba en Esper emprendiendo
una descontrolada carrera mientras gritaba: "¡Traje espacial, ven
a mí!", y salía volando. Esper estaba siempre acompañado por su
madre (!) la cual asumía la forma de una pequeña ave robot de nombre
Shikar, que se posaba en su hombro para darle diversidad de sermones y
consejos.
No
recordamos mucho más sobre esta serie, era
claro sin embargo, que la calidad técnica era modesta y las historias bastante
flojas, en realidad, "Esper" tenía tantos errores que nos tomaría
todo el día discutirlos. Pero vamos, ¿sería justo juzgar una serie por los
pocos episodios que nos vienen a la memoria? Además, nos resulta difícil
criticar a una serie con un nombre tan irresistible como "Esper".
Según
nuestras investigaciones, esta serie se dejó de emitir en el Perú a mediados de los ochentas. En Japón, el pequeño personaje
perdura como
emblema de la empresa
Toshiba.
Ficha Técnica: Esper (1967)
(Kosoku Esupa / Light Speed Esper)
26 Episodios a color. Producido por Kosoku Esupa.
Transmitido en 1978 por el canal 7.
1970/ Canal 4 y 1978
/ Canal 7
No todas las series de personajes "Ultras"
relataban historias
sobre gigantescos guerreros que despachaban a también inmensos monstruos
espaciales. Una excepción a la regla era la serie del "Capitán Ultra", la única serie Ultra producida por Toei Productions. El programa debutó en el aire en abril de 1967 y
fue
un éxito instantáneo entre la teleaudiencia infantil japonesa que se
sentía atraída por esta versión japonesa de Flash Gordon
donde la acción y los excéntricos personajes eran sus
características.
En el Perú, esta serie
japonesa fue difundida a fines de los 60 e inicios de los setenta en
el Canal 4 (hoy América Televisión), a veces parte de las secuencias
del programa "Cachirulo y sus Cuatronautas", otras en bloques de
series sabatinos (preferida por los niños que no querían soplarse "Perú
69" que iba por el Cinco). Posteriormente se retransmitió por el
Canal 7 en 1978.
Doblada en México, podría ser
considerada como una adelantada a "Star Wars" o su némesis ponja
televisiva "Sankuokai".
Con el Capitán Ultra viajaban
sus amigos Joe, Hawk,
la bella Akane, el profesor
Munatomo,(el
viejecito sabio (mismo Yoda, pero humano y con grandes mostachos
blancos),
Huck el robot y el cadete Kenji,
para conservar la paz en los caminos espaciales. Joe (que llevaba la parte
cómica de esta serie), no
era terrícola y tenía la habilidad de transformarse en un mineral
del planeta de donde era originario para despistar al enemigo
(en realidad sólo sacaba la cabeza para ver
si
no existía peligro).
Ellos piloteaban la moderna nave
espacial "Spiegel" para impedir que los malvados "Bandels" (unos
monstruos con cabeza de cono invertido y aspecto de árbol)
conquisten nuestro sistema solar.
La
seriese desarrollaba en el futuro (alrededor del año 2000), tiempo lo
suficientemente lejano para suponer que la ciencia espacial habría
alcanzado tal
desarrollo que podríamos explorar y vivir en otros planetas, así como
estar expuestos a diversas criaturas del espacio.
Quizás
la serie era un poco americanizada pero realmente disfrutamos de los
capítulos del Capitán Ultra, al
menos cumplía ampliamente su función de entretener y era una fresca
variante en épocas donde los títeres de trapo y muñecos de cartón
desfilaban en nuestras pantallas.
El
éxito del programa fue sin
embargo,
muy moderado, esto debido
principalmente a su escasa
promoción e inexplicable horario (está de más decir que presentar un
programa infantil los sábados y domingos a las 4 de la tarde -la hora
sagrada de la pichanga- es cosa de locos).
Ficha Técnica:
Capitán Ultra (1967)
(Kyaputen Urutora)
Producido por Niphon TV.
26 Episodios a color.
Difundida en Canal 4, los sábados por la tarde, desde 1969 y en 1978
por el canal 7 (sábados y domingos, 4 pm).