Jockey: “La penúltima tentación. No usarla es un pecado” (1974)

Para la muchachada que ya bordea los cincuenta, no se podía identificar al actor Vince Edwards con otro personaje que no fuera “Ben Casey”, el talentoso cirujano que se oponía a la burocracia hospitalaria y a sus conservadoras autoridades. Estrenada en USA en 1961, esta serie fue pionera de las series médicas americanas y “madre” de títulos como “Centro médico”, “E.R.” y otros que poblarían la pantalla chica en décadas posteriores.
A diferencia de “El Doctor Kildare” (transmitida en el Perú por el Canal 4 en 1964) que era una serie médica con argumentos más noveleros y románticos, “Ben Casey” fue desde el inicio considerada
por la crítica como un drama más adulto y realista. El éxito resonante de la serie la mantuvo al aire durante cinco temporadas, nominando a Vince Edward para un Emmy como mejor actor.
Después que el show salió del aire, Vince Edwards apareció en más de 50 producciones, entre las que se encontraron “La Brigada del Diablo”, “Los Forajidos” y la película de culto “Hammerhead” en la que protagonizó a “Carlos Hood” un agente secreto basado en un héroe de las populares novelas de James Mayo.
En 1970, impaciente en volver a trabajos más significativos, Edwards forma parte una película para televisión bastante adelantada a su época llamada “Un Hilo de Vida” (“Dial Hot Line”, ABC, 1970) donde protagoniza a Matt Lincoln, un psiquiatra a cargo de un servicio de teléfono de emergencia que acude a las llamadas de gente con diferentes problemas psiquiátricos. Lo asistían en su labor un grupo de jóvenes salidos de la calle, al mismo estilo de la serie “Patrulla Juvenil”.
La película fue tan buen recibida que la cadena ABC hizo una serie de TV basada en ella titulándola con el nombre del personaje “Matt Lincoln” (ABC, 1970-71).
En 1971 “Un Hilo de Vida” fue transmitida en forma exclusiva por el Canal 4.


Curioso aviso donde Panamericana TV anuncia la presentación de “El Chavo del Ocho”.
Panamericana fue el canal que introdujo el conocido programa cómico en el Perú, el año de 1976 y lo transmitió hasta los primeros meses de 1979 cuando pasa definitivamente a las filas de América Televisión que tenía los derechos de muchos programas de Televisa. “El Chavo del Ocho” se convertiría desde entonces en uno de los programas estelares y más sintonizados de América.
Pese a ser anterior a “El Chavo del Ocho”, “El Chapulín Colorado”, el otro programa de “Chespirito” con las aventuras del superhéroe de escudo de corazón, fueron propaladas en el Perú, a partir de 1978, por “RTP Canal Siete”, en capítulos auspiciados por “Los Reyes de Monterrey” (unas ofertas basadas en cupones de los desaparecidos bazares Monterrey).