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Eran los días previos al mundial Argentina 78. Perú había clasificado primero en su grupo y nada hacía presagiar la tristemente célebre derrota de 6-0 ante el equipo sureño. Eran también los días en que la coyuntura política estaba marcada por la inminente transición a la democracia, la Asamblea Constituyente presidida por Haya de la Torre, y una galopande crisis económica calificada como "la peor en los últimos 50 años". En esos días, la película llegó a Lima para ser estrenada en el cine Metro, que por entonces mantenía su prestigio pese a que el centro de Lima iniciaba su decadencia. El éxito fue inmediato.
"La gente hacía largas colas en los cines, compraban el long play, organizaban concursos de baile y los temas de la película copaban las radios", recuerda por su parte Walter Gonzáles Tello, actual gerente de Radio Okey, quien por entonces era programador y discjockey del programa "Disco Show" en radio Panamericana.
"La gente bailaba los temas de Donna Summer o Barry White, pero no entendía que todo era parte de un movimiento más grande hasta que llegó Fiebre de Sábado por la noche. Uno de los cambios que produjo esta película fue respecto al estilo de vida. Antes de Tony Manero −el personaje interpretado por Travolta−, no existía en Lima la costumbre de salir a bailar los fines de semana. Incluso, el invitar a una chica a una discoteca era visto como demasiado audaz, casi pecaminoso. Eso cambia a partir del fenómeno Travolta" recuerda Walter Gonzáles.
Sin embargo, no todos
aceptaron Fiebre de Sábado por la noche como partes de sus vivencias y con
el tiempo la ven como un episodio vergonzante (quizás porque en su época
un par de escenas de sexo sugerido al interior de un auto resultaron
poco menos que escandalosas), o por sus características coreográficas, su
excesivo exhibicionismo, o el tono sintético de la música. La fiebre de la
música disco aparece cuando las preferencias de los jóvenes se dividían
entre el hard rock (Queen, Deep Purple, Led Zeppelin) y el new wave (The
Police, The Clash, The Cure). Ambas tendencias ofrecían un sonido más
elaborado que el de la música disco y aún hoy son vistos como emblemas
significativamente más valorables que este último.
Pero uno de los más comentados certámenes fue el que organizó el periodista Guido Monteverde en el Amauta. En marzo del 78 había organizado el Primer Campeonato Nacional de Salsa, que reunió a 30 mil personas. En Lima la salsa fue el fenómeno masivo anterior a la música disco, aunque menos explotado comercialmente. En noviembre de ese mismo año, el ingenioso periodista logró llenar nuevamente el coliseo con un concurso para émulos de Travolta.
Muchos años después se realizó un re-estreno de la película Grease. Y aunque en Estados Unidos recaudó cincuenta millones de dólares, en el Perú la taquilla no registró un nivel que se acercara al de fines de los setentas. Las imágenes de aquella euforia alucinada son irrepetibles. Fuente: La República. |
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