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(ARKIV: De la pitri mitri). |
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Nuevos achacosos:
"El Tío Johnny a Go-Go" en
Telecuatro, con las
"Chichi-chicas" (de Chichi Salim, la sobrina del Tío) y las Hermanas Marchi,
que impusieron las "botas de las hermanas Marchi" (de charol blanco y taco ancho).
El programa tenía diversos concursos como el de hacer la camita, la casita
de los cuentos, el tobogán de la fortuna, adivina adivinador, jugando con
Orange Crush, la tomada de
leche y la búsqueda del huevo de la Señora Gallina, los cuales se
volvieron en hitos de los niños, que hacían cola de más de cuatro horas
para entrar a los programas. Otros que destacaban
en el show eran la
ayudante del tío, la modelo Betty Freundt (la "cocinerita ideal") y artistas como Verónica Graham, Koki Palacios,
el grupo Los Stelvos, Zoilita Soriano, Raquelita Bejarano, la "carita de angel" Gladys Mercado, Kike Thompson y una niñita de
cinco años llamada
"Elisita". Más fotos ¡Qué neto! Equivalente de "maldito" o "bacán" en los setentas.
Multimart, la tienda que antecedió a Scala de la Marina. "Quechua seminchispa, wiñay pajmi qutimpu" (El quechua ha regresado para quedarse entre nosotros). Eslogan televisivo en la época de los milicos. "Perú de pié, llegó la hora del pobre, del humilde y olvidado, mil veces en la historia maltratado, de su eterna servidumbre hoy se levanta, henchido de fé y de esperanza, las fuerzas armadas con el pueblo, y Velasco al frente del Perú…" (Hasta ahí nomás me acuerdo felizmente). Los champús Glemo, Sedal y Clinic entre otros, que venían en cojines de plástico; para abrirlos les tenías que meter diente y se te quedaba todo el sabor de champú azabache en la boca.
El letrero de Café Lanfranco en la esquina del Paseo de la
República con la avenida México. Era una taza inmensa de donde salía humo. Más chocolates: El chocolate Sorrento, que creo todavía hay, los chocolates Juguete de Motta, que venían con un juguete dentro, generalmente un avión o nave espacial, y como olvidar a los chocolates Super Motta (promocionados por Mottino, la mascota pelucona de Motta) posiblemente los únicos chocolates comparables a los Sublimes. Las fichitas redondas de metal con fotos en blanco y negro de los jugadores de la selección que venían con los chocolates Golazo de Motta (de cancha y de maní). La canción de rigor en el ómnibus, cuando íbamos de paseo con el colegio: "Pican, pican los mosquitos. Pican con gran disimulo. Unos pican en el cuello, y otros pican en el cuuuuu…lpa de un malentendido, de mi tia Enriqueta, que por andar sin camiseta, le picaron en las teeee…ntaciones de verano, de mi tío Federico que por andar sin calzoncillo, le picaron en la piiii…can, pican los mosquitos...". Antes que se acabe el verano. ¿Recuerdan las Fantitablas que sacó Fanta? Había también otras llamadas Pititablas ("Para correr las mejores olas"), que eran pedazos de tecnopor que tenían el diseño en alto relieve de un ancla. A las tres usadas ya te sacaban sarpullido.
El boxeador argentino Carlos Monzón. Se peleó con su mujer... y la tiró por el balcón. Twist, gaseosa de naranja, alternativa de Crush y IQ.
El comentarista deportivo Tito Navarro, quien fiel a su costumbre insultaba y llamaba "babosos" a los jugadores y dirigentes del fútbol, "Esos son unos babosos, ¡tengo fotos!" decía. Francisco Lombardi lo enjuició por difamación. César Hildebrandt y sus programas políticos: Testimonio, Visión, Conexiones, Encuentro, etc. Siempre salía haciendo su berrinche por la puerta falsa de algún canal para luego aparecer en otro. Bueno, hasta ahora... El réclame de Cremas Hinds, ese que fue famosísimo: "Soy la chica de las manos Hinds, no puedes negármelo, uso Hinds en mis manos únicamente, por eso tan suaves están". Había también la llamada "Crema Hinds Blanca" en caso te querías aclarar la piel. Al final los blancos se bronceaban y los negros se blanqueaban. Nadie estaba conforme. Cuando en primaria te daban la lista de útiles escolares, pedían siempre comprar los tres estenciles y cien hojas de papel "Bulky", que hasta ahora no sé para que sirven.
Vicks Fórmula 44. Junto al Desenfriolito ("Señora, para su hijito, Desenfriolito") el único remedio de sabor agradable. Una verdadera droga. Café Italia, una cafetería antigua de nivel, está ubicada en la avenida Colonial casi llegando a 2 de Mayo. Ahora tienen un avezado afuera que te cuida la caña mientras comes. En 1981, la Federación Peruana de Fútbol estaba tan caída de plata (sí, ese año también) que Panamericana que tenía los derechos de transmisión, tuvo que ayudar a pagar los 400 millones de soles de la época, para repatriar al "loro" Cueto y al "tanque" La Rosa de Colombia.
Hace un tiempo el historiador Pablo Macera (después en la lista de PERU 2000) dijo que Perú era un burdel. Cuando se le preguntó al psicólogo Baldomero Cáceres qué opinaba de esto, le contestó: "Macera se equivoca. Los burdeles son lugares bien organizados". Los Magicuentos. Unas plantillas donde podías pegar a diversos personajes, presionabas las figuras con un lapicero para que pasaran a un fondo con diversos paisajes. Ni a Mandrake le salía...
¡El gerente se fue de vaca!. Eslogan de Sears. Las pollerías en los mercados. En tu cara agarraban al pollo, le cortaban el pescuezo, lo desangraban, lo metían al agua hirviente, lo desplumaban, lo macheteaban en pedacitos y te lo entregaban en una bolsa. ¡Provecho! "En el año 2000 se acaba el mundo y las aguas del mar llegarán hasta la iglesia Santa Rosa en la Av. Tacna". Una premonición clásica con la que nos trataban de asustar. Los más tranquilos eran los rimenses, se salvaban a las justas. El comercial de la tienda Mavila de la Av. Grau con Abancay. Se veía a Ferrando que llegaba a casa, abría la nevera y lo encontraba adentro a su hijo comiendo y gritaba: "¡Chicho! ¡Te comiste todo lo que había en la refrigeradora!".
"El millón de desayunos". Una medida del alcalde izquierdista "Frijolito" Barrantes que a través de una parodia de Guillermo Rossini en Risas y Salsa se convirtió en "el millón de vasos de leche". El grupo musical Los Toribianitos y sus tormentosos villancicos: "pero mira como beben los peces en el río...". Felizmente sólo se sabe de ellos en épocas navideñas, lo que hacen el resto del año no cuenta la historia.
El término "nomás",
que es lo más despectivo que hay. Ejemplo: si te cae mal el cobrador del
micro: "Ya, dame mi boleto... nomás". Desprecio total. "Pasa, pasa, nomás..." (si acentúas mas la
"s" final, es basurearlo). Me gustaría saber quien lo inventó... nomás. U La Lista #12. Marzo del 2003. |
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