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ANIME DEL AYER # 6:
"UN NIÑO ROBOT QUE TRATABA
DE ENTENDER A LOS HUMANOS":
Astroboy es
considerado como uno de los antecedentes del anime y del manga. Nació
como historieta, y fue el primer dibujo animado de la televisión japonesa.
Las aventuras
de Astroboy, el niño-robot, se desarrollaban en el futuro, y su
fecha de "nacimiento" era el 7 de abril de 2003. Astroboy fue el
primer dibujo animado japonés que ganó el favor de los televidentes
de todo el mundo, y, como muchas series animadas actuales, tenía un
argumento no exactamente de Disney. Además, Astroboy era falible. Se
equivocaba, y quería saber quién era y a dónde pertenecía.
Enfrentaba la discriminación y se preguntaba por qué los seres
humanos trataban mal a los robots. Como un Pinocho de metal, trataba
de comprender qué significaba ser un niño.
Para comprender cabalmente a este
personaje hay que saber algo sobre su creador, Osamu Tezuka,
considerado el padre del anime y un dios del manga, publicó su
primer trabajo en 1946 y se dedicó a esa disciplina durante 40 años,
hasta poco antes de su muerte. Era médico, pero siempre le había
gustado dibujar. Tezuka presentó a Tetsuwan Atomu (Atomo
poderoso), el nombre original de Astroboy, como un personaje de
historieta, a comienzos de los 50. El niño robot se hizo tan popular
que se convirtió en el primer dibujo animado de la televisión
japonesa. Ya doblada al inglés, la serie pasó a la TV estadounidense
con el nombre de "Astroboy".
Tezuka murió en 1989. Se dice que creó más de
150.000 páginas de historietas, 800 personajes y numerosas películas,
algunas de ellas premiadas. Pero Astroboy es, sin duda, su obra más
famosa.
Astroboy fue la obra que definió el perfil de lo que serían,
años después, el manga y el anime. Tezuka fue uno de los primeros
dibujantes que utilizó para sus tiras técnicas cinematográficas,
como el close-up y las tomas desde ángulos inusuales. En sus tiras,
los dibujos no ilustraban los diálogos, sino que conducían la acción.
Y la acción era abundante, y original.
Según
la historieta de Tezuka, Astroboy es creado a imagen y semejanza de
Tobio, el hijo de un científico, que murió en un accidente
automovilístico. El afligido padre construye un robot idéntico, pero
cuando se da cuenta de que nunca crecerá, y no llegará a ser un niño
de verdad, se enfurece, lo maltrata y lo vende a un circo. El robot
es rescatado por un bondadoso profesor. Sin embargo, vive en una
sociedad en la que los robots alguna vez fueron esclavos y todavía
son víctimas.
También la guerra lo marcó fuertemente. Siendo
muy joven, Tezuka vivió los bombardeos y vio gente que luchaba por
sobrevivir. Astroboy fue creado prácticamente entre los escombros de
la Segunda Guerra Mundial y al igual que otras historietas japonesas
de posguerra, los dibujos de Tetsuwan Atomu que circularon antes y
después de la serie animada suelen ser muy tristes.
Cada episodio de media hora estaba
dedicado a un tema serio. Atraía a los chicos, porque tenía acción y
movimiento, pero también nos hacía pensar. En cierto momento,
Astroboy le dice a un ser humano: "Creo que eres un buen hombre,
pero te has sometido a hombres malos, y eso te convierte en un
hombre débil". Uno se pregunta: ¿En qué otro dibujo de la época se
podía oír un diálogo así?
Los guiones no eran frívolos, no se trataba de dibujos animados
superficiales, tenían profundidad, querían investigar qué significa
ser humano, saber qué es la vida. Eran dibujos que transmitían
contenidos sociales. En ese sentido, Tezuka era un visionario.
Meteoro (El rey de las pistas).
Mach Go Go (Trans-Lux,
1967).
52 episodios a color.
Transmitido por Pantel.
Pese a haber
llegado a nuestra televisión recién a
mediados de los setenta (*), la serie
animada "Meteoro" comenzó su carrera en las pistas televisivas del mundo
casi una década antes.
Era Abrilde 1967 cuando el japonés
Tatsuo Yoshida hizo pública la historia, originalmente concebida para una
historieta (manga) contando las aventuras de Go Mifune −para nosotros el
entrañable Meteoro−, aquel piloto de carreras al mando del Mach 5, cuyo
nombre original era un homenaje a la estrella del cine japonés Toshiro
Mifune. En la serie, los pilotos debían correr con sus vehículos al
momento de empezar la competencia, al estilo de la célebre carrera de Le
Mans.
El paso a la
televisión no se hizo esperar, y con él toda la gama de personajes que
lo acompañaban por las pistas más difíciles del globo: estaban Trixie,
la enamorada de nuestro héroe, así como Pops, el padre de Meteoro,
quien además fue el creador del Mach 5. Caso aparte eran Chispita y
el mono Chito, pareja inseparable cuyos disparatados enredos
sostenían la vena cómica de la serie −recordemos que siempre terminaban
colándose en la maletera del Mach 5−
y el mecánico del equipo, Bujía. Como
en toda historia, también existía un personaje oscuro:
Rex, el corredor enmascarado, hermano mayor de Meteoro, quien ideó
y fabricó su propia muerte para poder trabajar como agente secreto
internacional, que de vez en cuando acudía en auxilio de Meteoro cuando
éste se encontraba en alguna emergencia.
El éxito mundial de la versión televisiva fue enorme y se
difundieron más de 50 capítulos. Cuando Meteoro se comenzó a transmitir en
el Perú llegó con una apertura (tema de la musical original en versión
instrumental) que se ceñía a la original japonesa, con la voz del locutor
peruano Anibal Mansilla:
"Velocidad, suspenso, peligro, en las aventuras de Meteoro... ¿Qué
peligros amenazarán hoy a Meteoro? Recorra el mundo con Meteoro y su
poderoso Mach 5. ¡Viva la audacia y la emoción de otra aventura
internacional de Meteoro!".
La nueva presentación hecha en Norteamérica no
llegó a gustar; pero felizmente conservaron el doblaje original (el
mexicano Arturo Mercado haciendo la voz de Meteoro). Las pocas temporadas
que vimos esta serie en nuestro país bastaron para asegurar a Meteoro un
lugar en el imaginario de toda una generación.
(*) En realidad, Meteoro se
difundió por vez primera en el Perú en 1969, como una secuencia de los
dibujos animados presentados en el programa del Tío Johnny. Hubo un sorteo
previo antes de la presentación de la serie y el Tío Johnny invitó al
notario Gastón Gamio y al representante de la Municipalidad de Lima a
sentarse con él para ver la nueva serie. Había una especie de salita
simulada en el set y al lado de las banquitas, un viejo proyector de
utilería.
¿Y los baches? METEORO EN EL PERÚ A mediados de los 80s, la editorial argentina Abril publicó una
historieta de Meteoro con el título "El tesoro oculto de los Incas",
donde Meteoro y su tropa viajan al Cuzco para participar en los
Caminos del Inca. Pero la cosa no queda ahí, delincuentes
internacionales están al asecho del tesoro oculto incaico y Meteoro
es requerido junto a su "gran carro de hierro" por la única sucesora
directa de los incas para salvarlo. No estoy seguro si este capítulo
fue llevado a las pantallas pero es divertido pensar al Match 5
compitiendo en una curva con el Toyota del "gringo" Henry Bradley (auspiciado
por Rese Pana y Frenosa). Como para no perdérselo.
Recorra el mundo con Meteoro y su fabulosoo... Mach 5!"
La cultura del automóvil anduvo conmigo casi desde que nací. ¿Hacía falta
alimentarla más, más que los Huskies, Matchboxes, Corgis en miniatura de
la auroral colección, más que los vehículos de los tíos estacionados fuera
de las casas familiares, más que las sobremesas, más que los piques del
potente Fairlane 500 guinda del tío Enrique?
El puntillazo definitivo para el mantenimiento de esa predilección vino de
la televisión, desde una de las secuencias del programa infantil "El Tío
Johnny, desde esta parte del camino".
“Estrenaremos una nueva serie…”
José
Manuel Ramírez Gastón Gamio, Notario amigo (un abuelo con bigotes
estilizados y un monóculo que sería reemplazado más tarde por unos
quevedos "a lo John Lennon") y Juan Patiño, representante de la
Municipalidad de Lima (un gordito mezcla de El Veco y Pedro Picapiedra),
habían certificado la entrega de unos premios durante la primera hora de
el programa del Tío Johnny (eran esas épocas en las que, hasta los
chocolates "Tío Johnny" regalados a la platea, debían pasar por el "es
conforme" de los fedatarios públicos).
Luego de finalizada la lluvia de regalos de Vinyball, el Tío Johnny invitó
a Patiño y a Gastón Gamio a ver con él, esa tarde de televisión de hace ya
muchos años (1969), el estreno de una nueva serie de dibujos animados: “METEORO”.
Los animes japoneses
Si bien el género de los dibujos animados se inicia en Norteamérica (Walt
Disney: Ratón Mickey, Blanca Nieves, Bambi, Pato Donald; Walter Lantz:
Pájaro Loco, Andy Panda, Conejo Osvaldo, Chilly Willy, etc.), las
caricaturas animadas que reinan la televisión de fines de los sesenta y de
toda la década de los setenta (al menos en el Perú) provinieron del Japón.
¿Se acuerdan del Agente S-5 y sus barajas de naipes venenosos? ¿O de
Carlos Centella, del Inspector Silva, de Luis Villafuerte, de el Doctor
Cosmos y del fabuloso "Hombre de Acero", poderosísimo robot gigante
controlado por una caja manipulada sólo por el buen Carlitos, vestido este
último con saco de cuadritos, corbata y pantalón corto, diestro
piloto-niño, además, de un Starfighter F-104 y de veloces coches
deportivos?
Estrellita,
Ayababa, Bruno Recio, Capirote y el Principe Planeta; Astroboy; El Hombre
Par, Kabao; Pimbaud, el Doctor Mambo, Rocco, Goster y Sombrita; el
Profesor Escobillas, Sarita y el As del Espacio; Gaby, el Doctor Steel,
Terry, Mary, Gorgo, el Doctor Zero y Fantasmagórico (y su antitesis, el
Doctor Zero); el Duque Duraluminio, el Conde Nylon, Cachito y la Princesa
Caballero. ¿Debo seguir mencionando más personajes para probar que nuestra
niñez estuvo regida por esos dibujos animados venidos del Japón y casi
hechos en serie (todos con esos ojazos enormes, para no delatar su origen
asiático)?. Doblados en México (felizmente, ¿o podrían imaginarse a
Astroboy hablando cual chavalillo andaluz?).
Acerca de "El rey de las pistas"
La
serie televisiva “Meteoro” (conocida como “Speed Racer” por los públicos
de habla inglesa), fue una producción de Tasuo Yoshida Tatsunoko
Productions, una empresa japonesa que se encargó de dar animación a un
personaje de historieta llamado “Go Mifune”, un adolescente corredor de
autos.
El auto usado por Go (nombre usado en la versión japonesa y que explica el
porque de la enorme "G" bordada en la camiseta del "Rey de las Pistas"), o
“Speed”, o “Meteoro”, era definitivamente un cochecillo de ensueño.
Blanco, aerodinámico, bajo centro de gravedad, aros de aleación y un
sonido furiosamente distinto a los colectivos norteamericanos, sean estos
Chevrolet o Fords. Sonido tipo Jaguar. O Ferrari ganando las carreras.
El auto de Meteoro había sido construido por su padre, Papá Mifune, o Pops
y estaba dotado de accesorios inimaginables. Ya Pinochet quisiera que su
Mercedes blindado pudiera operar bajo el agua, tuviera un robot volante
mensajero, y que pudiera contar con las llantazas del Mach 5 (le "nacían"
unas cocadas para pasar fango, arena y lodazales). Además, podía cortar
barrotes de acero o árboles gracias a unas enormes sierras giratorias
instaladas en la nariz del bólido. Y esos super muelles helicoidales, para
saltar sobre los obstáculos de un camino difícil. ÑÑÑAACCCÑÑACC!!!
También rey de sintonía
¿Que iba poder Chachirulo o Yola Polastry competir contra esa super serie
japonesa? ¿Los Cuatronáutas y la Gallina Turuleca fueron más que las
aventuras de Meteoro
versus el temible Equipo Acrobático? Las huevas!!!
Además, las piernas de Trixi siempre fueron más torneadas que las de Yola.
Hago todo este recuerdo porque, el pasado sábado estuve viendo en
Univision a las viejas series de Meteoro. En castellano, y el furioso
sonido del Mach 5.Pero ya es otro tiempo. Los Corgis ya no están más en el
marco de la ventana. Ya no más pan con mantequilla Astra, ni tareas que
hacer para mañana. Ni un papá regresando de trabajar.
Nada es para siempre
Pero Meteoro, casi treinta años después, sigues siendo un bacán. ¿A quien
sino, con aventuras como las tuyas, no podría terminarle gustando tanto
los autos?
Pero no te envidio. Al fin y al cabo, mi Bimmer es más pajita y también
tiene la suspensión calibrada.
Washington, DC, mayo de 1995
(^_^)
ANIME DEL AYER # 6:
"ULTRASIETE, A LAS SIETE EN EL
SIETE" (Anuncio del canal 7).
Su nombre se emplea todavía hoy en el Perú para bromas de mal gusto,
¿pero lo recuerdan realmente las nuevas generaciones? Hay todavía
quienes creen que se llamaba así porque su programa era transmitido
en el canal del estado. Pero Ultrasiete merece mucho más respeto.
Muchísimo más.
Aunque la serie no se ha
transmitido en nuestras pantallas desde hace más de veinte años,
somos muchos los que guardamos un imborrable recuerdo de Ultrasiete,
integrante de la vastísima familia de superhéroes -de los
Ultramanes- que no llegamos a conocer en toda su amplitud por su
falta de difusión en las pantallas locales.
La
historia se inició en 1966 con Ultra Q,
teleserie japonesa cuyos mayores méritos consistía en presentar un
mounstro distinto en cada episodio, el mismo que era combatido por
un escuadrón humano (que se transformaría más tarde en el Escuadrón
Ultra).
Tras la culminación de la serie, la
compañía productora Tsuburaya Television lanzó al aire Ultramán
(transmitido por el Canal 4 a principios de los años 70), el primero
de los gigantes rojos con poderes espaciales que podía adquirir
forma humana. Hasta el momento, han desfilado por las pantallas
japonesas 16 series distintas sobre estos personajes; y es que
ninguna de las temporadas supera nunca los 50 capítulos. Ultrasiete
por ejemplo, sólo tuvo 49 entregas, aunque los japoneses cuentan 48:
existe un capítulo que fue prohibido en su país porque presentaba a
unos series espaciales que llegaban a la Tierra para beber sangre
tras haber sido afectados por una explosión nuclear, y que fue
considerado como ofensivo por los sobrevivientes de la agresión
atómica norteamericana a fines de la Segunda Guerra Mundial.
Ultrasiete
fue uno de los personajes que creara el legendario pionero
japonés de los efectos especiales Eiji Tsuburaya (que también
desplegara su inventiva con personajes como Godzilla, Mothra y Rodan).
Dan Moroboshi (Konji Moritsugu) había nacido en el planera
Nébula M78, pero tomaba una apariencia humana para formar parte del
Escuadrón Ultra, grupo armado que se mostraba en realidad bastante
incompetente en su lucha contra los mounstros que, por esas cosas de
la vida, solían darse una vueltecita por la Tierra para destruir
casas, fábricas y seres humanos indefensos. El comando incluía
además de Moroboshi a Amagi, Soga, Furuhashi, Anne y el capitán
Kiriyama.
Mientras Clark Kent tenía que sacarse
los lentes para transformarse en Supermán, Moroboshi empleaba unas
gafas especiales para su transformación en el gigante de 40
metros. Si la kriptonita era lo único que inhabilitaba al hombre de
acero, el nipón la veía siempre más difícil: sus poderes no servían
ante algunos de su enemigos, y había ocasiones en que no lograba
siquiera adquirir la forma de superhéroe, debiendo entonces apelar a
los entrañables y hasta torpes
monstruos que llevaba en una cápsula (y que son, evidentemente,
antecedentes directos de los celebrados Pokémon).
Más
allá de ser un producto
japonés de ciencia ficción cómodamente afiancado en el rubro de la
serie B -bastaba ver los hilitos que sostenían a las precarias naves
espaciales, los cierres que remataban los trajes de hule que
recubrían a los actores disfrazados de los, eso sí, originalísimos
mounstros, la serie presentaba una puesta en escena original y
atemorizante. Recuerdo la imagen de un misterioso sujeto que se
introducía en una calle desierta acompañado por unos compases
siniestros y en medio de encuadres aberrantes para
transformarse en una aterradora criatura, o la impresionante y
herética secuencia de Ultrasiete crucificado por sus enemigos.
Ultrasiete vs King Joe
Pero quienesdesarmaban literalmente a nuestro amigo eran las féminas: en
más de una ocasión, atractivas pero malévolas alienígenas lo
privaron de alguno de
sus
poderes. y el buenote de Dan Moroboshi nunca tuvo un solo encuentro
con Anne (Yuriko Hishimi, segunda en Miss Tokio de 1965), la
colega que le hacía los quecos sin mayores resultados. Ni siquiera
el día que se regresó a su planeta porque los gases de la Tierra
ponían en peligro su existencia y porque a la compañía se le agotó
el presupuesto. Pero, esté donde esté, Ultrasiete vivirá siempre con
los que tenemos aún su imagen en la retina. (TV+ El Comercio)
Ultrasiete es sin
duda un clásico indicutible en su género, en el Perú es por ejemplo
considerado como como una de las series infantiles más
significativas por casi tres generaciones (cabe mencionar que el
tema de Ultrasiete es uno de los recuerdos más entrañables y
frecuentes entre los visitantes de ARKIV).
A
fines de 1966, unos meses antes que la serie "Capitán Ultra"
salga al aire en la televisión japonesa, Tsubaraya hizo público los
planes sobre el programa de Ultrasiete; el primer nombre propuesto
para la serie fue "Fuerza de defensa Ultra" en alusión al grupo de
defensa posteriormente bautizado como el Escuadrón Ultra.
El
primer episodio de Ultrasiete salió al aire en Octubre de 1967 y
compitió en la programación contra "Robot Gigante" de Toei
Animations.
El nombre
de Ultrasiete en su planeta de origen era "Observador N 340" y
su función era la de sobrevolar el universo y documentar el
movimiento de los planetas. En una de sus visitas a nuestro sistema
solar, Ultrasiete ve
como
un valiente joven llamado Satsuma Jirou, arriesga su vida para
salvar a un amigo. Impresionado por el acto heróico, Ultrasiete
salva a Jirou y adopta su forma, tomando el nombre de Dan Moroboshi
y jura defender a la Tierra.
Dan Moroboshi y
su escuadrón se desplazaban en diversas naves como el Ultra Strike
−llamado
"Halcón 1" en la versión doblada en México al español−,
un super jet que estaba compuesto por tres cápsulas acopladas, todas
ellas provistas de misiles, campos de fuerza y otro armamentos
diversos; el "Halcón 2", empleado en las misiones de combate o
reconocimiento fuera de la tierra y que era como un cohete tipo los
"Apolo" que se despegaba en forma vertical y botaba harto fuego, y
finalmente el "Halcón 3" una nave pequeña con alas algo redondas
empleado en misiones de reconocimiento en la tierra y algunos
combates.
Si
Ultrasiete hubiera obtenido un carnet militar estos serían sus
datos: Edad: 17.000 años. Altura: 40 metros. Peso: 35.000 toneladas.
Velocidad: 800 km/h. Capacidad de salto: 400 metros.
Tanta
es la influencia de Ultrasiete en el género de la ciencia
ficción nipona que muchos son los homenajes que se le rinde en
diversas séries de manga y anime, siendo una de las más famosas la
de la heroína Chichi de "Dragon Ball", que reproduce los poderes de
Ultrasiete, además del concepto de monstruos de batalla
transportados en pequeñas cápsulas, idea reciclada en el mega suceso
"Pokémon".
Yuriko
Hishimi la actriz que personificara a Anne, rodó también
diversos filmes
eróticos y participó en osadas
seciones fotográficas de la época. Hoy es una señora de
55 años y participa en convenciones donde capitaliza la
popularidad de un personaje que ella misma declaró recordar poco.
Considerado una serie de culto, la popularidad del heróe gigante
y de su alter ego siguen siendo constantes. Es así que después de 30
años de su estreno, Koji Moritsugu
revivió su papel de Dan Moroboshi en una serie de episodios
especiales a comienzos de los años 90.
En el
capítulo final, Ultrasiete tiene que combatir por última vez
antes de regresar para siempre a su planeta y revela su identidad
secreta a Anne:
Dan: Adiós Anne! (transformándose en Ultrasiete).
Anne: Dan!!
Ultrasiete:
Cuando salgan las estrellas, mira hacia el occidente y verás una
fuerte luz que retorna al espacio...
Anne: Una luz?
Ultrasiete: Esa luz seré yo...
(Ultrasiete levanta vuelo y desaparece en el espacio).
Anne: Dan! Dan a retornado a la Nébula M78!
Narrador: "Gracias, Ultrasiete... desde ahora, nosotros, los seres
humanos defenderemos nuestro propio mundo con nuestras propias manos,
de la misma forma que tú luchaste por nosotros. Y trararemos de la
mejor forma de trabajar juntos para hacer de nuestro planeta un
lugar en donde abunde la luz de la paz, como en tu planeta, el
planeta de la luz en Nébula M78. Adiós Ultrasiete, adiós!".
Capítulo final
de Ultrasiete (1968)
Koji Moritsugu
(Dan Moroboshi)
y Yuriko
Hishimi
(Anne)
promocionando los 30 años de "Ultrasiete".
ULTRA-AUDIOS: El
formato musical de la mejor serie de los Ultras estaba marcado por
tonalidades bastante adultas para los oídos de un público infantil.
El compositor Fuyuki Tooru eligió una serie de himnos heróicos y de
suspenso, los cuales tuvieron gran importancia para el éxito de la
serie. Siguiendo su onda sinfónica y estallida, Tooru compuso también
temas para otras series como "El regreso de Ultramán", Mirrorman, y
Ultramán Ace. Actualmente Fuyuki Tooru lleva a cabo su profesión fuera
de los sets y labora como profesor de música en la universidad de
Kirimoto en Tokio.
Tema
de "Ultra Seven"
Audio Letra: Azuma Kyouichi
(Tsuburaya Hajime) Música: Fuyuki Tooru Coros: Sasaki Isao, The
Misuzu Children's Choir.
(Kaitei Shonen Marien /Marine Boy)
K Fujita Associates Inc , 78
TV episodios 1966-67.
En el siglo 21 se crea la Patrulla Oceánica, una organización
creada para defender la seguridad en los mares del mundo. Su barco
principal era el P1 conducido por el héroe de la serie, Marino (hijo
del doctor fundador de la patrulla) junto a otros miembros como Pipo
y Torovoltán, que se caracterizaban por sus uniformes de boinas
rojas. Marino tenía un traje protector antibalas diseñado
especialmente para él junto a unas botas
propulsoras
que le permitían navegar rápidamente. Su arma principal era un
bumerang que era guardado en una bolsa en su brazo izquierdo.
Cada vez que Marino quería sumergirse
en el mar tomaba una Oxigoma (un tipo de goma de mascar), la cual le
permitía estar un buen tiempo bajo el agua. La Oxigoma la guardaba
luego en un bolsillo lateral ocultado por el cinturón.
Netpina, una sirena, y el delfín Chapotín eran otros compañeros
de aventuras de la Patrulla Oceánica. Neptina tenía una perla
gigante colgada en el cuello que le servía como bola mágica para
ubicar a Marino cuando este estaba en peligro. También figuraba un
muchachito cabezón llamado Cli Cli que intentaba a menudo ayudar a
Marino pero causaba más apuros que otra cosa.
Marino
y la Patrulla Oceánica fue el primer dibujo animado producido como
un esfuerzo común entre los estudios japoneses y norteamericanos (La
serie era animada en Japón basada en los argumentos de los
guionistas de USA). El show fue un éxito en ambos países, y se
convertiría en uno de los pilares principales de la invasión mundial
del anime de las próximas décadas.