(ARKIV: Se necesita muchacha)

El Show de Rocky
y Pasmarote

(The Rocky & Bullwinkle Show /ABC, 1959)




El Show de Rocky y Pasmarote fue inicialmente transmitida en el Perú por América TV en los años 70. Rocky era una ardilla voladora que llevaba un casco de piloto de la Primera Guerra Mundial y junto al alce Bullwinkle −la antigua traducción de entonces lo llamaba “Pasmarote” cumplían misiones inverosímiles en Koochiching County, Minnesota. Ellos tienían como enemigos a Boris Malosnoff y a Natasha, espías de la nación de Pottsylvania yo recuerdo entonces que Rocky y Pasmarote sí sabían quiénes eran ellos... normalmente Rocky exclamaba: ¡Son Boris y Natasha!.

 

 

 Actualmente se puede ver la serie via Cartoon Network con doblaje nuevo, y con Rocky y Pasmarote que no reconocen a Boris y Natasha, sólo dicen: “Esa persona me parece conocida”.
Otro segmento del show incluía la serie de "Shaerman y Peabody" sobre un brillante perro científico (Peabody) que viaja a través del tiempo corrigendo la historia junto a su mascota, un muchacho nerd y chancón llamado Sherman. Entre las diversas figuras históricas que ellos encuentran en su camino destacaban Napoleón, Louis Pasteur, Julius Verne, Cleopatra, Marco Polo, etc.

Superperro (The Underdog Show / NBC, 1964).

 

 

 

Dibujo de los años sesentas que llegó con varias décadas de retraso a nuestras pantallas, y lo transmitió el canal 7. Fue muy famoso en USA pero no era tan gran cosa: Una parodia de Supermán, donde el héroe era un perro lustrabotas y su novia era narradora de noticias. Cuando había problemas, el perro se escondía en una cabina telefónica y se transformaba en Superperro, un superhéroe torpe que de alguna forma siempre derrotaba a sus desquiciados oponentes. Dentro de este show habían dos secuencias más: La de un rey león, y la de una morsa y un pingüino que hacen de “mil oficios”. Superperro tenía casi el mismo formato secuencial del show de Rocky y Pasmarote. Cabe destacar que el actor Don Adams (el Super Agente 86) participa en estos cartoons prestando su voz al personaje del pingüino Tenessee Tuxedo. Actualmente se transmite en la madrugada por Cartoon Network, reactualizado y con doblaje chileno.

Angel, la niña
de las flores
(Hanna no Ko Lun Lun / Toei Animation, 1979).

Angel, la niña de las flores, era una serie producida por Toei y distribuida por ZIV International. Llegó en paquete al canal 7 en el verano de 1981, junto con Lulú, el Capitán Futuro, Samawura, La Mole, etc.

Es la historia de una niña francesa que vive con sus abuelos en una campiña y que los ayuda atendiendo una florería. Los abuelos le dicen que ella desciende de la Estrella Floral y que tiene por misión buscar una flor que tiene siete colores. Junto a un perro (Rope) y a un gato (Katy) que hablan, parten en la búsqueda por todo el mundo, haciendo amigos y buenas acciones. De cerca los sigue un joven llamado Celi, además son acechados por dos enemigos: Boris (un hombre-mapache que se puede disfrazar), y Malina, que tiene el poder de generar vientos fuertes a costa de su belleza, porque luego le salen arrugas en la cara. Celi los protege de alguna manera y regala semillas a las personas que reciben ayuda de Angel. Ella tiene un talismán, la llamada llave floral ("Poderes de la estrella floral, ayúdenme!") que la usa siempre frente a cualquier flor y que le permite disfrazarse de lo que sea, y la capacita para hacer de todo, pero la magia tiene una duración.

Malina sólo quiere que Angel consiga la flor para convertirse en la reina de las flores y dominarlos a todos. Me decepcioné mucho al ver a Rope y Katy como humanos, ya al final de la serie. Hasta hace un año esta serie se recontratransmitió por Red Global.
-
Ursula Gonzáles



Video  

Una producción de King Features Syndicate −los mismos estudios de Cool McCool, Popeye, la Gata Loca, etc.−, y transmitida por Panamericana Televisión, donde los cuatro grandes de Liverpool tenían mil y una aventuras alrededor del mundo (muy diferente a la vida de los verdaderos Beatles). Tuvo tres aperturas: La primera fue estilo "A hard day’s nigh", con el grupo huyendo de sus fans, donde Ringo se esconde en un tacho de basura y luego aparece disfrazado de chino con la tapa del tacho en la cabeza a modo de sombrero −cuando MTV volvió a pasar la serie, quitó esta presentación por cuestiones políticas y diplomáticas, y los gags que iban antes de los comerciales−. La segunda tuvo como fondo musical la canción "Help!" y también salían huyendo de las fans. La tercera apertura fue más psicodélica y aparecían las fotos de los Beatles con bigotes alternando con los cartoons, y de cortina musical "And your bird can sing". En la opinión de muchos, esta fue la mejor apertura de la serie, y el mejor capítulo fue "Strawberry Fields Forever/Penny Lane" (por si no recuerdan, la serie tenía dos capítulos por vez).
 


Las voces
en su versión original en inglés no las pusieron los melenudos, sino unos actores de doblaje ya experimentados como Paul Frees (John y George) o Lance Percival (Paul y Ringo). (Los que tienen el botón SAP en sus televisores o VHS pueden escucharlos en dibujos animados antiguos como El Inspector Ardilla, Rocky & Pasmarote, la Hormiga Atómica, etc.). La voz mejor caracterizada en inglés fue la de Paul McCartney; las demás ni se parecían a la de los otros Beatles, y el doblaje mexicano hizo estragos, tanto en voces como en traducciones −un dato: el actor Luis Bayardo hizo la voz de Paul en la serie, además hizo la voz del Pato Saturnino, y actuó en telenovelas como Colorina o Quinceañera−. Una anécdota (la leí en el libro Beatletoons): Cuando los verdaderos Beatles fueron a los estudios de King Features, conocieron a los dibujantes, guionistas, etc., y también a los actores de doblaje. Ringo Starr, al encontrarse con el actor que lo caracterizó, prácticamente lo cuadró y le dijo algo así como: "¿Así que usted fue quien me puso la voz como de tonto?".

- Ursula Gonzáles

Ficha Técnica:
Los Beatles / The Beatles (1965-69)
Producido a color por ABC / King Features Production.
Transmitido por PANTEL.

 


1985. Harmony Gold USA, Inc./Tatsunoko Production Co., Ltd

En el año 1986 surgió en la televisión peruana una fascinante amenaza para la educación infantil. Se trataba del Show de Ricky Tosso, cuya diaria emisión vespertina creó entre mis contemporáneos una devoción mucho más disciplinada que cualquier obligación escolar. Por entonces, Tosso adoctrinaba a toda una generación con sus cómicos disfuerzos, ninguno de los cuales −ni siquiera el de los dedos babeados− resultó ser más memorable que la triada de dibujos animados con los que su programa sustentaba una poderosa adicción. Me refiero a Los Gobots, Los Transformers y Robotech, tres paradigmas -cada cual más intrincado que el otro- de las mutaciones cibernéticas.

Estos dibujos animados, en su tiempo, sembraron un culto comparable con los que posteriormente tuvieran series como Pokemon y Dragon Ball. Descartando por su complaciente simpleza argumental a los dos primeros, el que mejor ha sobrevivido es sin duda el último, toda una epopeya futurista que, con toda justicia, es considerada como clásica en su género. Además de crear un culto vigente y de su imborrable huella, Robotech es la serie que introdujo a toda una generación de occidentales en el deslumbrante mundo de la animación japonesa.

El programa que todos conocemos fue creado en 1985 por la compañia norteamericana Harmony Gold, que compró los derechos de la versión japonesa, llamada Super Dimension Fortress: Macross, creación de los estudios Tatsunoko. Sin embargo, la amplitud de esta serie −36 episodios− no era suficiente para las normas americanas, que exigían un mínimo de 65. Entonces, Harmony Gold tomó una decisión que escandalizaría a cualquier purista. Con una vocación frankensteiniana, se acordó mezclar la serie original con otras dos que había adquirido de la misma compañía, occidentalizándolas y creando así el híbrido que que el mundo conoce como Robotech.

Pero esta es sólo una de las numerosas variantes que compondrían el universo que los aficionados llaman Macross, expandido pronto a otros formatos como películas, historietas y novelas, cada una de las cuales, a modo de universos paralelos, presenta una historia que se diferencia en algunos puntos de las otras. Lógicamente esto a creado inagotables controversias entre los seguidores, lo que no a pedido que la demanda aumente a todas direcciones −incluso en nuestro país, cada vez más educado en la animación japonesa−, provocando su irreprochable longevidad. Además de los productos mencionados, el culto a Robotech sostiene una impresionante merchandising, para satisfacción de los codiciosos coleccionistas.

Mezcla de épica bélica, melodrama, ciencia ficción e incluso relato de origen, Robotech es un ejemplo del genio japonés, tanto en el nivel narrativo -suficientemente fértil como para sustentar inacabables secuelas- como en el visual (aunque su estilización no le impide tener algunos toques gore). Entre sus virtudes se destacan los relatos paralelos (la guerra de humanos contra centraedis, un triángulo amoroso, etc.), además de una exigente forma de manejar el misterio dosificando al mínimo la introducción, típica de estas producciones. Resalta también por su partitura musical −un aspecto en el que, dado su impostado pop, los japoneses no siempre salen bien parados− , con más razón puesto que la música juega un importante rol en la historia.

Agradezcamos pues a Ricky Tosso el no habernos privado de este suceso mundial, que a fin de cuentas nos permitió sacrificar algunos estériles deberes escolares por una inolvidable experiencia artística.

- Miguel Rivero. TV+                              

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